lunes, 30 de junio de 2014

La desmesura de Barbra

Hay mucho de exorbitante en Barbra Streisand,  por ejemplo su inmenso talento, su excepcional voz, su incalculable fortuna, posiblemente su monumental ego.. y no olvidemos, por supuesto, hasta su gran nariz.
Pero lo que me fascinó, más allá de lo que sabía de ella o podía imaginar, fue su descomunal mansión en la costa californiana, y las extraordinarias colecciones que en ella alberga.


El descubrimiento me lo proporcionó un reportaje de la revista Harper’s Bazaar de finales de 2010, con entrevista y fotos a placer por motivo de la publicación del libro My Passion for Design.



En más de 1 hectárea de terreno, su hogar lo forman cuatro edificios: la casa principal, la casa de la abuela, la casa del molino y el granero.

 Pues bajo el granero a Barbra Streisand se le ocurrió construir una calle comercial llena de tiendas especializadas para exhibir de manera original sus colecciones de antigüedades.

Así, cuando nos invite a visitarla, podremos encontrar la Gift Shoppe, donde parece ser que elige un regalo antes de ir invitada a alguna fiesta.
También está la Antique Shop, con antigüedades en general; la Sweet Shop, de dulces; la Antique Clothes Shop, para su colección de ropa y zapatos antiguos; y lo que hace que escriba sobre ello en mi blog, su Bee's Doll Shop, donde expone su colección de muñecas antiguas, juguetes y complementos.

Parece que ser que mostrarles "el pisito" a las amistades supone una ruta de dos horas. Donna Karan o Jennifer Aniston han disfrutado del tour privado en varias ocasiones, según la revista.
No me importaría nada, pero nada, ir yo también con ellas.
Barbra siempre me ha parecido una diva francamente interesante y desde que sé que colecciona muñecas antiguas, quizás más.