lunes, 31 de diciembre de 2018

Mariquita en 2019

Acaba un año apasionante e intenso en el que un gran proyecto ha acabado de tomar forma. Han sido largos meses de trabajo y aprendizaje, con la mejor de las compañías y un respaldo paciente e imprescindible. 
Llegará 2019 con la ilusión de ver realizado un sueño.

Mariquita Pérez, en su última versión de los años 70, os desea que también se cumplan vuestros deseos en el próximo año.


¡Hasta pronto!




viernes, 30 de noviembre de 2018

La exótica Ta-Nay


De vez en cuando aparece anunciada una muñeca de rasgos exóticos que, durante años, me pareció un misterio. De repente un día, hace ya años, encontré fotografías de la muñeca con sus etiquetas que la identificaban como de la marca Ta-nay.



Fue en noviembre de 1948 cuando se solicitó el registro de la marca, que se concedió en mayo de 1950. Las solicitantes fueron Milagros Pelejeros y Carmen Mudres, de Barcelona.
Paralelamente habían tramitado el registro del modelo industrial de muñeca que querían producir, concedido en 1949. Del mismo modelo solicitaron cuatro variantes para otros tantos tipos de vestido diferentes.

 

La marca Ta-Nay permaneció vigente hasta 1954, en que quedó anulada. Se deduce que fueron pocos los años en que debió fabricarse esta muñeca.
Todavía falta información. Hay más preguntas que respuestas.
¿Se encargó la fabricación de la muñeca a algún taller? ¿Fué fabricación propia? ¿A quién? ¿De dónde? ¿Por qué se anuló el proyecto en período tan corto?


miércoles, 31 de octubre de 2018

Modelos industriales, marcas y patentes de invención

Buena parte del coleccionismo se sustenta en el conocimiento.
Con la práctica aprendemos a identificar piezas así como a buscar información veraz que ayude a saber más. Los archivos pueden llegar a ser grandes aliados en esta tarea.
Imposible calcular la de horas que he pasado inmersa en el Bopi, sin ir más lejos. 
El archivo histórico del Boletín Oficial de la Propiedad Intelectual es una herramienta muy útil para comenzar a bucear. La consulta online es un buen punto de partida. A favor, la accesibilidad y comodidad. En contra, que la calidad del escaneo no siempre es la deseada y la transcripción a veces es inexacta.
Personalmente, me parece interesante rastrear por número de solicitud de registro.
¿Qué se solicitaba registrar? Casi de todo:
desde marcas o nombres comerciales, pasando por modelos industriales o modelos de utilidad, hasta patentes o dibujos industriales.
La solicitud, clasificada según convenía, era publicada en el BOPI. Pasado cierto tiempo, que podía oscilar entre meses o años, se publicaba la respuesta a esa solicitud. Además de concedida o denegada, podía anularse o dejarse en suspenso. En este último caso, la persona solicitante era requerida a aportar más información que justificara el registro.
La concesión de un nombre o una marca duraba varios años, tras los cuales caducaba a no ser que se fuese renovando.
Las patentes de invención concedidas otorgan a su solicitante un derecho exclusivo para la explotación comercial e industrial por un período de 20 años desde su registro.


Un caso muy interesante por histórico y extenso es el del fabricante Isidro Rico Miralles, de Onil.

Ya en 1930 solicitó el registro de una marca para su fábrica de muñecas, cuyo sello jugaba con las iniciales de su nombre IR. Solamente dos años después, en 1932, la marca quedó anulada.
Al comienzo de los años 1940, una vez acabada la guerra civil, Isidro Rico reemprendió su oficio. Solicitó la nueva marca DIANA para su fábrica de muñecas y juguetes en 1941. La respuesta se publicó en 1944, dando cuenta de la concesión de la marca unos meses antes, en noviembre de 1942.
 

La palabra Diana, escrita precisamente sobre una diana, que a su vez se enmarca dentro de un rombo, decoraba las cajas de las muñecas de la fábrica, entre las que se encontraban Pitusa, Cuca o Manolín.

En rojo, detalle de una caja de Pitusa.

Pero de todo el catálogo de Rico Miralles, a través de la marca Diana, la emblemática Cayetana fue posiblemente su muñeca más conocida.


Isidro Rico Miralles, por supuesto, tuvo que registrar la marca Cayetana para poder utilizar el nombre en su muñeca. La obtuvo en la primavera de 1948. 

 Además del nombre, era y es costumbre registrar un sello o tipología característica de la marca. El de Cayetana quedó oficialmente registrado en 1951:

    

En 1954, Isidro Rico Miralles solicitó el registro de una particularidad para las cajas de muñecas. Se trataba de incorporar unos soportes de cartón para mejorar la fijación de la muñeca a la caja. Mi muñeca Cayetana del modelo 54 vino en una caja con esas sujeciones, a la que faltan los recortes que se colocaban sobre la cintura y los pies:


El BOPI también recogió en el año 1964 la renovación en suspenso y posterior cesión de la marca DIANA. La gran parte era para los herederos de Isidro Rico Miralles, incluyendo a su hijo Isidro Rico Juan, y se hacía cesionario a F.A.M.O.S.A. para que continuara explotando la marca.


Otra de mis Cayetanas, un modelo de 1956, vino en una caja sellada con ambas marcas, Muñecas Diana y FAMOSA:
 

Las curiosidades están ahí, esperando ser descubiertas e hiladas, con más o menos aciertos.
Ganas y tiempo, no se necesita más para empezar. 

domingo, 30 de septiembre de 2018

Fulla, una fashion doll de Oriente Medio

Es una muñeca maniquí producida por NewBoy, con sede en Dubai.
Fulla puede recordar a Barbie, por su tamaño y tipo de articulación.
Viene con dos trajes, una hijab y otro conjunto.
Es el regalo que me trajo una buena amiga de su largo viaje.



viernes, 31 de agosto de 2018

Dewees Cochran, artista y retratista

Ella Dewees Cochran (1892-1991)


 


Revista Life (1939): 







lunes, 30 de abril de 2018

Lolita es de Sima

Tardé años en descubrir su nombre.
Ni siquiera recuerdo en qué mercadillo la encontré, pero fue hace mucho tiempo, en los primeros años 2000.

Pienso que, en este mundillo del coleccionismo, se abusa demasiado del término "rareza" o "difícil". Tanto es así, que he desarrollado un sentido de alerta y escepticismo por las colecciones de algunas personas, que no hacen más que describir sus piezas como "únicas".

Lolita no es una muñeca que aparezca con la frecuencia de otras de su época, los años 50, aunque tampoco es complicado verla. Al principio pasa como con todas las muñecas que se desconocen, pero, después de identificar una, comienzas a distinguir muchas más de las que se apreciaban antes de saber su nombre.

La primera Lolita llegó a mi colección porque me gustó. No conocía ni su fabricante ni su edad ni si tendría nombre.
Así es como elijo mis muñecas: porque me gustan, aunque no sepa nada de ellas.

Un día reconocí por foto una muñeca como ella que se anunciaba con el nombre de Lolita. Con el paso del tiempo, estirando del hilo, averigüé que el fabricante fue SIMA. 
En el BOPI aparece la solicitud de registro de marca en 1950, por parte de Emilio Sicilia Mazuela (nótense los apellidos Sicilia-Mazuela = SIMA).
Además de Lolita, D. Emilio también registró los nombres de muñeca Florita y Lupita.

BOPI 1950

No soy de repetir modelo de muñeca en mi colección, salvo contadas excepciones, pero hace un par de años conseguí una segunda Lolita. Dos detalles me animaron a ir a por ella. El primero es que conservaba el sello con su nombre en la planta del pie, que es el lugar donde se marcaban las muñecas Lolita. El segundo es que venía con su caja original, en la que se podía leer el nombre. Desgraciadamente, la tapa presentaba desperfectos causados por el agua. 

 



Aquí la imagen de otra caja de Lolita, en perfectas condiciones, que pertenece a una conocida coleccionista. Al estar la tapa completa se aprecia perfectamente el nombre de la muñeca y el logo del fabricante: 

Tapa de la caja
Detalle del logo


 Esta segunda Lolita es rubia, de cabello largo, y será la única que se quede en la colección cuando me decida a desprenderme de la primera.