domingo, 30 de septiembre de 2012

Nadie es perfecto


Nadie es perfecto, aunque ella lo parecía.
"Nadie es perfecto" es la última frase de la película Some like it hot (titulada Con faldas y a lo loco por estos lares ).
Ella es Marilyn Monroe, cuya versión muñequil de la firma Franklin Mint me parece fantástica.
Se trata de una muñeca con proporciones más redondeadas que las conocidas muñecas modelo de Robert Tonner o las Barbie de Mattel, que parecen pasar mucha hambre en comparación.
MM es una muñeca de vinilo, ligeramente articulada (se echa de menos movilidad en codos y rodillas), con una cara preciosa y un representativo vestuario inspirado en momentos estelares de sus películas o vida personal.

Han pasado cinco décadas desde su muerte, pero Marilyn sigue muy viva. 
El sinfín de merchandising acerca de su figura se encarga de mantener su recuerdo y, claro está, de darlo a conocer a todos cuantos somos posteriores a su generación.
Su imagen será siempre icono de sensualidad, un mito atemporal debido al precepto hollywoodiense de cuanto más trágico, más legendario.
Indudablemente la historia de su vida siempre consigue estar de actualidad gracias al libro de turno que promete desvelar nuevos detalles de su existencia.
Yo misma tengo libros, películas y fotografías de cada etapa de su vida. Es que hay un no-se-qué en el cine de los años 40 y 50 embriagador, ¿será por sus cautivadoras estrellas?

Volviendo a la muñeca, Franklin Mint comercializó la primera Marilyn Monroe de vinilo en 1998 y la última en 2011, abandonando en 2012 la producción de muñecas-retrato.


La mía la compré en 2002 o 2003, con el vestido blanco vaporoso de la escena del respiradero del metro en La tentación vive arriba. Directa al ranking de escenas más memorables, ¿verdad?
Si la muñeca la conseguí a través de una tienda online norteamericana, en los siguientes meses fui adquiriendo algunos de los modelos de vestuario que se vendían por separado.
Haciendo inventario de su ajuar, mi Marilyn tiene los siguientes trajes:
-The seven year itch
-Gentleman prefer blondes (vestido rosa palabra de honor)
-Gentleman prefer blondes (vestido rojo con tocado de pluma)
-Some like it hot
-Happy Birthday Mr. President

Me parece una lástima que se haya perdido la fabricación de muñecas tan bien hechas y cuidadas de Franklin Mint, que incluían a Marilyn Monroe, Elizabeth Taylor, Scarlett O'Hara, Rose from Titanic, Jackie Kennedy, Grace of Monaco o Diana of Wales, entre otras. 

viernes, 31 de agosto de 2012

Premios, ¡gracias!

Sé que este rinconcito virtual es un diario abierto y puede ser leído por cualquier visitante que se tope con él. Es curioso pensarlo, ¿verdad?
Me refiero a que de repente entran las ganas de compartir algo y en pocos minutos lo que pasaba por mi cabeza está al alcance de quien desee leerlo. Lo más sorprendente es que realmente alguien lo leerá, aunque la mayoría de las veces no sabré nunca quién, ni cómo ni por qué. Qué estimulante.


Hasta la fecha, habéis sido miles los ojos que por determinación o casualidad os habéis encontrado en este blog, el cual no tiene más ambición que la de ser un pequeño bloc de notas que me ayude a recordar historias.

Gracias por todo este tiempo compartido, y van más de dos años ya.
Gracias por las visitas, aunque no publique con mucha frecuencia.
Gracias por los comentarios, que desvelan un poquito del misterio de "haber coincidido" en este blog.
Gracias por los premios otorgados, ¡qué gran honor!
Gracias Lisey de Oz, de "Caja de Kekas". (Sept. 2011)
Gracias Núria, de "El mundo de Núria". (Julio 2012)


...ahora me toca corresponder a los premios entregándolos yo, ¿no?...
Pues voy a tener que ponerme las pilas y espabilar, que con uno de ellos llevo casi un año de retraso.
Hay tantísimos blogs que me despiertan la curiosidad, que necesitaré aún unos días para repasarlos y elegir, ¡difícil lo tengo!

lunes, 30 de julio de 2012

Divinas de la muerte



Este verano se cumplen dos años de la aparición de las Monster High, unas muñecas que llegaron para arrasar con todo.
Son unas fashion dolls diferentes, que representan a los hijos y las hijas de los monstruos clásicos, adolescentes que van juntos al instituto Monster.
Ahí están la hija de Frankenstein, la hija del Conde Drácula, los hijos del Hombre Lobo, las hijas de La Momia, el hijo de Medusa, y un largo etcétera. Todos muy estilosos y muy monstruosos.

Es cierto que en cuanto las vi me parecieron divertidas y originales, al menos más que cualquier otra muñeca maniquí actual, pero no me apetecía caer rendida ante ellas y verme coleccionando todos los personajes.
Gustan por igual a niñas y a niños, y a grandes también. De hecho conocí antes a coleccionistas adultos que se habían lanzado a las Monster High, en plural.

Pero tras todo este tiempo observándolas desde una prudente distancia, ha llegado a casa un pack de dos: Draculaura & Clawd Wolf, el regalo de cumpleaños de los abuelos a mi hijo.
Y ya está.
Yo creía tener el control, pensaba que era suficiente con ver de vez en cuando un episodio de la serie y apartar la vista de los escaparates de las jugueterías.
Me equivocaba.


Tengo que confesar que me sorprendí a mi misma sufriendo al ver cómo niños de cuatro y cinco años destrozaban la caja para sacar los muñecos. Además me tuve que esforzar para reprimir uno o dos -¡no!- al ver de qué manera arrancaban zapatos y ropa.

Al acabar el día, sin testigos, cogí a Draculaura para peinarla y adecentarla y supe en ese momento que la infecciosa fiebre por las Monster High me había contagiado.
Es que son divinas de la muerte, ¿verdad?




jueves, 28 de junio de 2012