sábado, 31 de mayo de 2014

Iguales pero diferentes


Marilyn es una muñeca de la casa Molina, quien llegaría a formar parte de Famosa.
Ideal Bebé Molina produjo muñecas de calidad, muy apreciadas y populares en su tiempo, como la grandota Maritere o la famosa Maricela. 


  


Marilyn se fabricó en diversos tamaños y, como tantas otras muñecas de su época, tuvo su versión negra vestida a lo "hawaiano".
Es una muñeca de ojos y boca grandes, que son los rasgos que más destacaría. 
Mi Marilyn blanca tiene los ojos marrones y el pelo natural; la mulata tiene ojos de color azul y peluca de mohair. 
Ambas las conseguí por Internet.
No es una muñeca especialmente difícil de encontrar, pero al no ir sellada no se la suele identificar correctamente, lo que hace que pueda pasar desapercibida.




domingo, 27 de abril de 2014

De clausura

De vez en cuando me acerco a la exposición de las salas de subasta. Los catálogos se pueden consultar online pero si algo me parece interesante me gusta verlo en persona.


 Hace más de una década que fui a mi primera subasta en sala y, aunque ya he perdido la cuenta de las veces que he asistido a alguna, siempre que decido hacer una puja sigo sintiendo esa mezcla de nervios y emoción que se eleva a la enésima potencia cuando mi oferta es la ganadora.

En mi ciudad son varias las salas que tienen catálogo de juguetes.
Me gusta observarlos y también aprovecho para curiosear los catálogos de pintura, mueble o papel.

Ocasionalmente, en pintura, ha aparecido alguno de los cuadros que pintó el bisabuelo de mis hijos. Me hace feliz que alguna de esas obras he podido adjudicármela para que volviera a la familia.

El abuelo de mi marido descubrió su vocación de pintor en sus últimos años.
Fue lampista electricista durante toda su vida, y fue al jubilarse que mostró su habilidad con los pinceles.
Pintor tardío pero prolífico, que tomó parte en muchas exposiciones colectivas e individuales desde la década de los 70 hasta su fallecimiento.


Me apena no haberlo conocido más que a través de su obra, sus fotografías y los recuerdos que inundaban la casa donde vivió, donde hemos pasado muchos momentos reunidos.

Hace varios años, su única hija me hizo un regalo impagable.
Cabe decir que tengo una suegra maravillosa.
Siempre me cuenta que podría haber tenido muchas muñecas y buenas porque tenía padrinos acomodados que se las ofrecían, pero que ella no era niña muñequera y prefería otras cosas. De haberlo sido reconocería en mi colección muchas muñecas de su época.

Pero un muñequito sí que guardó toda su vida hasta que me lo entregó hará ya unos diez años.
Me contó que, a finales de los años 40, el lampista recibió el encargo de un trabajo en un convento de clausura de Barcelona.


La tarea a realizar se iba a alargar varios días debido a su complejidad, y dio tiempo a establecer cierto contacto en el que se habló de la familia y la hijita de apenas dos años de edad.
Al final de la reforma, en el momento de la despedida, las monjas agradecidas entregaron un obsequio para la pequeña.

Mi suegra me lo dio tal como ella lo recibió y conservó siempre: un diminuto muñeco bebé en una camita de fieltro confeccionada de manera artesanal por las monjas, presentado en una caja de jabón de lavanda. Y así lo pienso mantener.




miércoles, 23 de abril de 2014

Feliz Sant Jordi

El 23 de abril es uno de los días más especiales del año.
Toda la ciudad se llena de rosas y libros. Es un gran día de fiesta sin ser festivo.
El día de Sant Jordi, el olor a flores y a papel lo inunda todo.
Casi es obligado reservar algún momento del día para escaparse a pasear, a contagiarse del ambiente, a disfrutar con la cara de asombro de los turistas, a saludar a los amigos libreros y a desear muchas peticiones de firmas a los amigos escritores.
Parece mentira que, aún entre los miles de paseantes que se lanzan a las calles en esta diada, siempre siempre siempre se producen encuentros fortuitos con algún conocido.

Este 2014 el paseo ha sido de mediodía, con un sol espléndido, de la mano de mi marido por las Ramblas de Barcelona.
Ya nos habíamos intercambiado los libros antes y tuve mis rosas después.

La rosa de papel de mi hijo y un libro dedicado

Mi libro de este año ha sido un segundo ejemplar de "La ciutat de les joguines", que sigue al que adquirí semanas atrás al propio autor.
Título más que interesante que forma parte de mi biblioteca relacionada con el mundo de las muñecas:
http://trozosdetartadefresa.blogspot.com.es/p/bibliografia.html



sábado, 29 de marzo de 2014

Un juego de hoy

Como madre de dos niños pequeños no soy ajena a los debates sobre los juegos de hoy en día.
Que si la idoneidad, que si el género, que con qué juegan o dejan de jugar, que si esto o lo otro.

Thomas Eakins - Baby at Play (1876)
Tengo mi propio criterio pero además procuro respetar la opinión de mi hijo y la de mi hija, porque la tienen.
Sabemos que ni los juguetes ni los colores tienen género. Es lo que enseñamos a nuestros hijos. Me parece un error abocar a las niñas a un determinado mundo igual que me lo parece impedírselo a los niños, y al revés.
Con tristeza, he sido testigo de cómo a un niño se le ha arrancado una muñeca de las manos diciéndole que no era juguete para él y con frecuencia veo a niñas vestidas de princesita de Disney como si tuvieran prohibido ir en ropa de deporte.

Toy Story 3. Pixar/Disney, 2010.

En casa, en cuestión de jugar, no tenemos un camino marcado. Los niños tienen libertad para jugar con muñecas, cochecitos, juegos de construcción, cocinitas, plastelina o canicas porque, afortunadamente, tienen donde elegir. Si el niño escoge cocina y la niña aviones, es estupendo. Si la niña opta por muñecas y el niño por pelota, es estupendo.

Procuramos ser honestos y no interferir para que ellos de manera autónoma elijan sin prejuicios. Pienso que ésta ha de ser y es la tendencia hoy en día, ya que lo veo en las escuelas y en los parques, además lo constato hablando con otras familias, aunque es cierto que de tanto que intentamos no interferir podemos caer en la discriminación positiva.
Por tanto, cuando mi hija de dos años me pide la camiseta rosa se la pongo feliz porque la ha elegido entre la amarilla, la verde y la azul, y no seré yo la que vete un color tan bonito como otro cualquiera. Y cuando mi hijo de seis años se pone a jugar con muñecas o a danzar me parece igual de bien que cuando se dedica a construir párkings para sus coches.


Además pasamos buenos ratos con las cartas, el cuatro en raya, los puzzles, la batalla naval, trucos de magia y todo tipo de juegos clásicos.

Luego está la tecnología, de la que estoy muy a favor de utilizar desde edad temprana. Porque a mí me gustarán los juguetes tradicionales de una manera sentimental, pero sin renegar de los ordenadores, tabletas, móviles y consolas con las que se puede jugar sin diferencias de género.
Ya cada uno elige el tipo de juego según sus gustos.
Con mi hijo compartimos afición por los juegos de ingenio y los de aventuras. Nos encantan los juegos de objetos ocultos donde hay que encontrar un listado de objetos escondidos en un determinado escenario.



Juntos hemos acabado varios juegos y nos gustan especialmente los de Big Fish Games, como por ejemplo los de las series "PuppetShow" o "Ravenhearst", que son más que entretenidas.






Me divertí con mi hijo resolviendo el misterio, encontrando los objetos escondidos y superando los rompecabezas. Además disfruté -y mucho- con unos gráficos preciosos, porque en éste y en otros juegos salen juguetes y muñecas antiguas.






Incluso descubrí sorprendida que una de las pantallas está inspirada en una fotografía real del escaparate de un anticuario de mi ciudad que conozco bien. Puedo distinguir una muñeca Gisela, una Mariquita Pérez o tal vez una Milly/Militina,  una Chelito negra, una Maricela...



domingo, 16 de febrero de 2014

Coleccionista II: John Wayne, el Duque

Su nombre real era Marion Morrison

John Wayne, en la cumbre de su carrera
John Wayne es recordado por sus papeles en míticas películas western, sin embargo no es tan conocida su faceta de coleccionista.
Era un amante de la historia y sus colecciones abarcaban arte, literatura, armas de fuego, cuchillos y figuras indias.

Los indios Hopi fueron una de las primeras tribus indígenas en poblar Norteamérica si no la primera.
Por expansión de los Navajo vieron reducido su territorio y hoy la reserva Hopi ocupa una pequeña parte de lo que fueron sus tierras, en el nordeste de Arizona.


De conducta pacífica y tranquila, son un pueblo granjero, artesano y religioso. Las mujeres trabajan la cestería y la alfarería, los hombres se ocupan de la talla de madera, la joyería o la pintura.

 


Creen en el equilibrio de la naturaleza, donde sus necesidades pueden cumplirse si están en armonía con los dioses, personificados en hombres, plantas, animales o elementos del cosmos.
Estos espíritus benevolentes con diferentes propiedades son representados en figuras de madera policromada, las muñecas Kachina.
Son tallas de madera, normalmente de una sola pieza, con gran detalle y colores vivos, adornadas con plumas y pieles. De uso ceremonial y pedagógico, sirven para enseñar a los niños Hopi la variedad de espíritus y ritos.

Danza de la serpiente
Chusona

John Wayne llegó a formar una colección de 64 muñecas Kachina, adquiridas a los Hopi, con quienes tuvo mucho trato al rodar varias películas en sus tierras.
Tras el fallecimiento del Duque, en 1979, su colección de muñecas y otros objetos fue a parar al National Cowboy Hall of Fame and Western Heritage Centre, en Oklahoma.

  

 

 

 

Parte de la colección de muñecas Kachina de John Wayne




Fuentes:
http://www.pkwy.k12.mo.us/west/teachers/boles/student_work/west_webfall09/kelsey/KelseyB.htm
http://aboutnativeamericans.blogspot.com.es/
http://kachina.us/
http://en.wikipedia.org/
http://nationalcowboymuseum.org/
http://dukewayne.com/

sábado, 1 de febrero de 2014

Lola Anglada, inspiradora

Lola Anglada (Barcelona, 1896 - Tiana, 1984) destacó como ilustradora y escritora. Gran artista, poseedora de una exquisita sensibilidad y conexión especial con la infancia. Durante toda su vida coleccionó muñecas antiguas.


Comprometida con la República, la causa catalana, los derechos de la mujer, amante de la cultura y la historia, es una figura insuficientemente reconocida, represaliada tras la Guerra Civil.



Yo la descubrí hace unos 15 años en su faceta de coleccionista, al visitar su espléndida colección de muñecas antiguas instalada en Can Llopis de Sitges, el Museu Romàntic. Fue a partir de ahí que empecé a buscar información sobre su vida y su obra.
Sus ilustraciones me maravillaron hasta el punto de que me propuse hacerme con algunos de sus trabajos.
Con los años he ido consiguiendo varios cuentos infantiles, la versión traducida por Josep Carner e ilustrada por Lola Anglada de la Alice de Lewis Carroll "Alícia en terra de meravelles", los diez volúmenes de "Visions barcelonines" y algunas obras más, siendo mi última adquisición una primera edición (1937) de "El més petit de tots", ejemplar de gran valor histórico.
Pero de entre toda su obra, lo tengo fácil para destacar un título: "Les meves nines", de 1983, que fue el último que la autora vio publicado.


"Les meves nines" es una delicia de libro. Me toca especialmente porque está dedicado a las muñecas antiguas que Lola Anglada coleccionaba. 43 capítulos dedicado cada uno a una muñeca, en el que nos explica su origen y cómo llegó a sus manos, con una preciosa ilustración de la protagonista de cada historia.
Es un libro inspirador y aconsejo a los amantes de muñecas que lo localicen y lo disfruten.
Yo tardé en tener mi propio ejemplar así que las primeras lecturas/relecturas fueron de préstamo en la biblioteca.

Un día por mi cumpleaños, el de hace siete u ocho años, fuimos a pasar el día a Sitges, que siempre es una buena opción de escapada.
Como no puede ser de otra manera, estando en la bella localidad es obligado volver al Museu Romàntic, no importa cuanto tiempo haya transcurrido desde la última vez.
En la puerta del museo, primera sorpresa, mi marido había convocado a una pareja de amigos para disfrutar de la visita en grupo, sobretodo las dos coleccionistas.
Al entrar en la sala de las muñecas, frente a una de las vistrinas, segunda sopresa, mi libro deseado envuelto en papel de regalo.
Por si fuera poca la emoción de conseguir el libro, el momento y el lugar elegidos hicieron de ese regalo algo extraordinario, uno de los que recuerdo con más cariño.
Genial visitar la colección de muñecas de Lola Anglada con su libro en la mano, tratando de identificar a las protagonistas de cada una de las historias, a partir de sus bellas ilustraciones.




 



Exposición "Lola Anglada, poderosa memòria". MHC. Set'12

  

martes, 31 de diciembre de 2013

Violeta tiene nombre


Esta morena se ha pasado muchos años en el rincón de las sin nombre.
Debido a su acabado, su calidad y sus características se ganó un sitio en la vitrina al lado de otras contemporáneas suyas oficialmente "bautizadas", como Lolita o Marilyn.
No es de las muñecas muy conocidas, sin embargo tampoco es demasiado difícil de localizar. Aparecen de vez en cuando muñecas de este mismo modelo en webs de compraventa. Lo verdaderamente complicado es verla anunciada adecuadamente como Violeta, que es como se llama. Y es que no va marcada con su nombre sino con las iniciales J E en la nuca.

 
Su caracterísiticas más destacables son una figura muy esbelta, cintura articulada, peluca de pelo natural y sus brazos estilizados formando un ángulo de casi 90º.
Hace bastante tiempo que forma parte de mi colección pero no fue hasta este año cuando una foto publicitaria antigua me ayudó a bautizarla por fin.

De esas fotos en blanco negro, de representante comercial, en las que figura el nombre de la muñeca apuntado a plumilla y un número de serie que corresponde al modelo según la ropa o talla.

Sería magnífico un recopilatario de fotografías publicitarias antiguas de muñecas, ¿verdad?. Hay muchos libros editados pero aún son pocos los dedicados al juguete o la muñeca.