jueves, 28 de junio de 2012

lunes, 30 de abril de 2012

Haciendo fofuchas



Con bolas de porexpan, goma eva en diferentes tonos y palillos de distintos largos, se crean las fofuchas. Estas graciosas figuras solo piden tiempo e imaginación, es muy entretenido hacerlas y el resultado tan diverso como uno quiera.

Como adhesivo para fijar todas las partes utilizamos silicona.

Empezamos por los pies, uniendo dos trozos de bolas de porexpan de diferente tamaño que cortamos según la necesidad.
Aplicando calor a la goma eva con la plancha, logramos que se vuelva maleable y así es posible darle la forma que buscamos para forrar los zapatos. Después la suela y la tira para rematar las imperfecciones. Los queremos de cordones y para ello aplicamos dos tiras y una lengüeta en el empeine. Los cordones son tiras finas de goma eva.
Para las piernas, enrollamos goma eva sobre palillos de brocheta.
Un trozo de porexpan convenientemente recortado sirve de pelvis, forrado del color del pantalón.
Diferentes láminas de goma eva componen el cuerpo, primero en color carne, después en el tono elegido para la camisa y por último la levita del chaqué.
Introducimos material de relleno en el cuerpo desde el agujero que queda en el cuello para que quede a la vez consistente y blando.
Los brazos los realizamos igual que las piernas.
Para la cabeza reservamos la mayor de las bolas de porexpan, trabajando primero la mitad color carne y luego la del cabello.
Los detalles completan el atuendo y la pintura de la cara le otorga la personalidad.

Miss Silk

Esta muñeca bien pudo ser un portalámparas. Tiene solo medio cuerpo. El busto y los brazos son de porcelana y carece de piernas. La cara está dibujada a mano sobre tela. Su sombrilla está hecha con alambre y seda salvaje.
No conozco nada del origen de esta muñeca, ni su procedencia ni época de fabricación. Llegó a mí de parte de mi tía, una de las seis hermanas que tuvo mi madre. Mi tía falta hace casi siete años y esta figurita me la dió un par de años antes; a ella se la regaló una señora muy mayor.

Pienso que preservar en la familia juguetes con los que han jugado diferentes generaciones es un tesoro. Ninguna de las hermanas de mi madre conservó muñeca alguna de su niñez, por desgracia. Jugaron con muñecas de cartón, contemporáneas de las famosas Gisela y Mariquita, pero esas muñecas a compartir entre siete niñas no pervivieron.
Me quedan las historias contadas y las historias imaginadas de la infancia de posguerra de siete hermanas con más ingenio que recursos.

viernes, 23 de marzo de 2012

miércoles, 29 de febrero de 2012

La hermana bonita

Las muñecas no siempre están solas, al menos no en el propósito de sus creadores.
A menudo, y más en lo que se refiere a muñecas actuales, cuando no las acompañan miembros de su propia familia las rodea un pintoresco grupo de amigos.
Pero lo de invertarle hermanos o hermanas a las muñecas viene de antiguo.
La conocida muñeca Gisela tuvo un surtido guardarropa, un dormitorio, un buen número de accesorios y no le faltaron dos hermanos: el bebé Guni y la bella Lilí.

Lilí Lilí

Si ya de entrada no soy muy fan de los muñecos bebé, el pobre Guni me parece especialmente poco agraciado; en cambio a Lilí la encuentro preciosa.
Es una muñeca más delgada y un poco más alta que su famosa hermana. Con su expresión dulce y su tipo esbelto, consiguió gran popularidad.

La primera Lilí que llegó a mis manos tenía el pelo corto a la moda de los 50, y de hecho muchas iban así peinadas, con media melena. Pero de vez en cuando encontraba fotos publicitarias antiguas de muñecas Lilí con trenzas o recogidos y me parecían aún más atractivas con pelo largo.

Mi última Lilí lleva el pelo peinado en cola de cabello, y algún día le retocaré los mechones que enmarcan su frente para que luzca como el primer día. La encontré a ella y a sus vestidos recientemente, en una de las salas de subastas que visito en mi ciudad.

Lilí

Lilí

Lilí

Solo DEP

DEP
Existen bastantes muñecas antiguas de porcelana con la inscripción DEP en la nuca.
A veces acompaña la marca del fabricante de la muñeca, con lo que DEP se refiere a "patentado" o "registrado", en alemán deponiert o en francés déposé.
Pero las muñecas DEP llevan solo estas tres letras y el número de talla.

Mi muñeca DEP es talla 2.
Es de principios de siglo XX. Sus orejas están perforadas y lleva pendientes. La boca abierta deja entrever sus dientes superiores. Lleva su peluca original, de pelo natural.
El hecho de que las pestañas inferiores están dibujadas en vertical y no en diagonal, indica que la fabricó Simon & Halbig para el mercado francés.

DEP DEP

La conseguí en 2005, cuando una señora ya mayor me la ofreció al entrar en la tienda de coleccionismo donde trabajaba. Había pertenecido a su madre.