viernes, 13 de agosto de 2010

Mariquita Pérez



No hace falta presentación para la muñeca más popular y deseada en los años de posguerra .
Protagonista de canciones, cuentos, libros, reportajes y, sobretodo, protagonista de sueños, muchos sueños, los de tantas niñas que no pudieron tenerla por su alto precio, al alcance de selectas familias.

Adentrarse en el mundo del juguete y la muñeca lleva a conocer a Mariquita Pérez, quien es objeto de deseo de muchos coleccionistas.
No podría decir cuándo supe por primera vez de ella, pero al decidir coleccionar muñecas recuerdo que ella ya tenía reservado un lugar.
Fue enorme la emoción que sentí al conseguir mi primera Mariquita Pérez, un modelo de los realizados entre 1943 y 1953. De hecho, la emoción se repite cada vez que me encuentro con una, cualesquiera que sea su época (se fabricó entre 1940 y mitad de los años 1970).

La Mariquita morena viajó desde Francia en 2005; me la vendió la nieta de la propietaria original.
En cambio, la rubia, vino de un anticuario y desconozco su historia. Fue mi regalo de Navidad del pasado año.
 

Juanita la mejicana

En los años 60, nació en Méjico una pariente de Mariquita Pérez: Juanita Pérez.
La familia Pérez mexicana, bajo la licencia de M. Pérez española, estaba formada por varios miembros: Anita (también llamada Señorita Pérez), Manolín, Juanita, Rosita, unos bebés mellizos niño y niña y completaba la familia la "prima" Pérez.
Supe de los Pérez mexicanos a través de una web de Internet hace algunos años, pero no fue hasta hace pocos meses atrás que se despertó mi interés en Juanita.
Fue a raíz de ver varias fotografías recientes y conocer un poco más de su historia, así como de su enorme popularidad.

Mi bella Juanita, con atuendo y calzado original -todo en excelente estado-, llegó de manos de una amiga coleccionista, quien la acogió en su colección durante un tiempo pero después decidió dejarla marchar. Y ahí estaba yo para recibirla.

Actualmente, igual que sucediera con Mariquita Pérez en España no hace mucho, una empresa reedita en Méjico la nueva muñeca Juanita Pérez.

domingo, 27 de junio de 2010

Señorita Pierina


Como una hermana pequeña para Güendalina, Pierina es otra estilizada creación de Famosa de similar aspecto, pero de menor tamaño.
Comparten idénticas articulaciones y material, así como ojos basculantes (flirty).
Además de ser 10 centímetros más baja que Güendalina, otra diferencia reside en que Pierina tiene la boca cerrada. Famosa la sacó a la venta poco después que a su predecesora, en 1959.
Las primeras Pierinas eran todas de cauchut y pelo natural, más tarde combinaban partes de plástico con cauchut hasta que finalmente se hacían enteramente de plástico y pelo sintético.

Mis tres Pierinas corresponden cada una a una época.

Esta rubia de media melena es de la 1ª generación: toda de poliestireno y pelo natural. Viste un conjunto de Nacho de Cabo, hecho especialmente para ella:



Esta pelirroja tiene la cara y la cadera de polietileno (resto del cuerpo de plástico), y el pelo es natural. Fue mi primera Pierina y una ganga de mercadillo:



Esta colegiala es toda de plástico y la cara de goma. La peluca es sintética e implantada. Pertenece a la última época.:  
Pierina colegiala

jueves, 17 de junio de 2010

Güendalina, muñeca de altura

Guendalina & Guendalina

Güendalina es una estilizada jovencita, de aproximadamente 75 cm de altura, obra del escultor José Sebastián Claver.
Famosa la sacó a la venta en 1958. Sus múltiples articulaciones le permiten posar de maravilla.
Articula cabeza, brazos, manos, cintura, piernas, muslos y tobillos.
Las más antiguas, las primeras en fabricarse, eran todas de poliestireno (cauchut) y peluca de pelo natural.
Más adelante se introducían algunas partes de plástico combinando con el cauchut.
Las últimas Güendalinas, a mitad de los años 60, eran ya todas de plástico y pelo sintético.

Recuerdo perfectamente que la primera vez que vi una muñeca Güendalina me sorprendió su expresión, con esas cejas tan marcadas, y me impactó su tamaño.
GuendalinaEncontré mi Güendalina de primera generación en caja, con falda estampada, blusa blanca, melena corta con flequillo y cinta en el pelo, en un mercado de antigüedades en 2003.
Fue la primera de muchas que pasaron por mis manos, y la que se quedaba mientras las demás marchaban.

Ese fue el comienzo de este especial interés por las muñecas "maniquís" de los años 50-60.

Mi segunda Güendalina es posterior, tiene el cuerpo de plástico, excepto la cara y la parte de los muslos, que son de cauchut. Es bastante más blanca que la anterior.

GüendalinaSiempre pasaba por delante del escaparate de esa tienda para verla, dentro de su caja, con blusa blanca, falda roja y guantes. Su precio la hacía inalcanzable para mí.
De repente un día ya no estaba y, al no verla, di por supuesto que la habrían vendido.
Seguía paseando por esa calle, mirando ese escaparate, y aunque pasaba el tiempo, seguía acordándome de ella.

Una vez que entré en la tienda, tal vez para mirar algún otro artículo, no pude evitar preguntar por aquella Güendalina.
Y para mi sorpresa: ¡Oh, todavía la tenían!
La habían retirado al almacén tras el compromiso de palabra de una señora interesada, que nunca fue a recogerla y no dejó tampoco ningún pago a cuenta ni más datos.
Debido a que habían pasado meses desde entonces, la muñeca volvía a estar disponible y me la ofrecieron en segunda oportunidad.
Esta vez el precio acordado permitió que me la pudiera llevar a casa, donde hace compañía a mi otra Güendalina.

lunes, 7 de junio de 2010

Cayetana piel-roja

Cayetana India
En ocasiones, las segundas oportunidades remedian la primera situación.

Fui a encontrarme con esta poco habitual muñeca en una parada de un mercadillo de antigüedades. Aunque estaba sucia y un poco despeinada, me gustó.

Cayetana India  Yo ya tenía alguna Cayetana de este modelo, de celuloide, el de los años 50, pero con el atuendo de india nativa americana apenas la había visto más que en foto.
Y ésta conservaba sus pendientes y vestido, pero también las sandalias, el cinturón y la cinta de la cabeza.

Al acercarme a observarla mejor, me di cuenta de que la parte de la cadera la tenía desmontada, que no rota. Las gomas estaban demasiado tensas y la presión, sin duda, había provocado que se abriese la pieza de la cadera.


A pesar de los pros y los contras de su estado, pregunté su precio y al resultarme inadecuado, me marché sin más.

Pasó una semana y sin habérmela sacado de la cabeza, la reconocí de nuevo, en otro mercadillo.
Seguía estando desmontada, pero limpia.
Su precio, en esta segunda oportunidad, era un tercio del que me pidieron la vez primera.
Sin pensármelo, esta vez sí la cogí.

Al llegar a casa, le cambié sus gomas por unas nuevas, la monté y repasé con hilo los adornos de su atuendo que no habían aguantado el paso de los años.
Después de rehacer una de sus trenzas, ahora luce fiel a su estado original.

sábado, 15 de mayo de 2010

Una negrita llamada Dina


Dina lleva su nombre marcado en la nuca.
La ideó Victoriano Pastor Vidal, de Onil, bajo el nombre de fábrica "Las Meninas", quienes crearon también a Raquelín y Goyita, entre otras.
Al integrarse este fabricante y su catálogo a Famosa, se le cambió el nombre por el de Carolina, sospecho que por estar ya registrado el nombre de Dina para otra muñeca.

De todas maneras, no me consta que se cambiara el molde así que todas las muñecas van selladas "Dina" (al menos todas las que yo me he encontrado hasta la fecha), sean del período Las Meninas o Famosa.

Existen versiones blancas y negras, y los modelos de las primeras épocas mezclaban partes de cartón piedra.

Dina
Eran habituales de la época las muñecas orientales, mulatas o negras.

Y ese contraste con color de ojos "inapropiado" al principio puede resultar chocante, como en este caso: ojos muy azules en una muñeca negra.
Pero quizás eso mismo aporta un toque exótico que aún la hace más diferente.

Dina
Dina es toda de polietileno y mide 43 centímetros.
Es de articulación completa, esto es: cuello, brazos, cintura, pierna, muslos y tobillos. Su peluca es de pelo natural.

El vestido que lleva no es de origen, ni los zapatos, pero sí lo son los pendientes, calcetines y ropa interior.

El sombrero que luce lo encontré en el Mercado de las Pulgas de París.

domingo, 2 de mayo de 2010

Nikito, el bebé oriental de Diana


Nikito, o Niquito, es contemporáneo a Nanín Baby y Cayetana, también creados por Muñecas Diana durante los últimos años 50.
Como ellos, está fabricado en cauchut (poliestireno).
Se hicieron varios tamaños de este muñeco, además de diferentes colores para su ropa y ojos.
Mi Nikito lleva camisa azul y sus ojos son del mismo color.
Lo encontré en una feria de juguetes antiguos en 2009, tal como se ve: vestido todo de origen, a falta de las sandalias.