Esta rubita larguirucha de expresión seria no llevaba ropa ni tampoco ninguna marca que me ayudase a saber quién era.
En ese momento todavía no la identificaba así que me puse a buscar y leer toda la información que me diera pistas.
El misterio duró un par de semanas.
A primer golpe de vista me recordó a las muñecas italianas "Alta Moda" de la casa Furga, unas modernísimas jovencitas de finales de los años 60. De hecho, diría que el cuerpo es idéntico al de Simona, Sylvie y compañía.
Pero descarté que fuera italiana y me concentré en la península, a raíz de localizar una postal de los años 60 impresa en España, en la que salía el primer plano de una muñeca igual que la mía.
Luego unas fotos de catálogo de Ibérica Comercial me dieron el nombre: Clania.
Esas mismas fotos, además, me descubrieron a su contemporánea Sirenita, de medidas más reducidas.
Clania llegó sin nada y le busqué unos conjuntos inspirados en la moda de los años 60-70 que le sientan bien. Pero no hay nada como su ropa original, y hace poco dí con su vestido "Tarde" y zapatos blancos de origen. ¡Mucho mejor!


