lunes, 30 de abril de 2012

Miss Silk

Esta muñeca bien pudo ser un portalámparas. Tiene solo medio cuerpo. El busto y los brazos son de porcelana y carece de piernas. La cara está dibujada a mano sobre tela. Su sombrilla está hecha con alambre y seda salvaje.
No conozco nada del origen de esta muñeca, ni su procedencia ni época de fabricación. Llegó a mí de parte de mi tía, una de las seis hermanas que tuvo mi madre. Mi tía falta hace casi siete años y esta figurita me la dió un par de años antes; a ella se la regaló una señora muy mayor.

Pienso que preservar en la familia juguetes con los que han jugado diferentes generaciones es un tesoro. Ninguna de las hermanas de mi madre conservó muñeca alguna de su niñez, por desgracia. Jugaron con muñecas de cartón, contemporáneas de las famosas Gisela y Mariquita, pero esas muñecas a compartir entre siete niñas no pervivieron.
Me quedan las historias contadas y las historias imaginadas de la infancia de posguerra de siete hermanas con más ingenio que recursos.

viernes, 23 de marzo de 2012

miércoles, 29 de febrero de 2012

La hermana bonita

Las muñecas no siempre están solas, al menos no en el propósito de sus creadores.
A menudo, y más en lo que se refiere a muñecas actuales, cuando no las acompañan miembros de su propia familia las rodea un pintoresco grupo de amigos.
Pero lo de invertarle hermanos o hermanas a las muñecas viene de antiguo.
La conocida muñeca Gisela tuvo un surtido guardarropa, un dormitorio, un buen número de accesorios y no le faltaron dos hermanos: el bebé Guni y la bella Lilí.

Lilí Lilí

Si ya de entrada no soy muy fan de los muñecos bebé, el pobre Guni me parece especialmente poco agraciado; en cambio a Lilí la encuentro preciosa.
Es una muñeca más delgada y un poco más alta que su famosa hermana. Con su expresión dulce y su tipo esbelto, consiguió gran popularidad.

La primera Lilí que llegó a mis manos tenía el pelo corto a la moda de los 50, y de hecho muchas iban así peinadas, con media melena. Pero de vez en cuando encontraba fotos publicitarias antiguas de muñecas Lilí con trenzas o recogidos y me parecían aún más atractivas con pelo largo.

Mi última Lilí lleva el pelo peinado en cola de cabello, y algún día le retocaré los mechones que enmarcan su frente para que luzca como el primer día. La encontré a ella y a sus vestidos recientemente, en una de las salas de subastas que visito en mi ciudad.

Lilí

Lilí

Lilí

Solo DEP

DEP
Existen bastantes muñecas antiguas de porcelana con la inscripción DEP en la nuca.
A veces acompaña la marca del fabricante de la muñeca, con lo que DEP se refiere a "patentado" o "registrado", en alemán deponiert o en francés déposé.
Pero las muñecas DEP llevan solo estas tres letras y el número de talla.

Mi muñeca DEP es talla 2.
Es de principios de siglo XX. Sus orejas están perforadas y lleva pendientes. La boca abierta deja entrever sus dientes superiores. Lleva su peluca original, de pelo natural.
El hecho de que las pestañas inferiores están dibujadas en vertical y no en diagonal, indica que la fabricó Simon & Halbig para el mercado francés.

DEP DEP

La conseguí en 2005, cuando una señora ya mayor me la ofreció al entrar en la tienda de coleccionismo donde trabajaba. Había pertenecido a su madre.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Rizos y hoyuelos


Shirley Temple, de Ideal Novelty & Toy Co.
Primer molde, de 1934.
Marcada "Cop Ideal N&TCo."
Composición.
"Stand up & Cheer".

Hacía tiempo que las muñecas Shirley Temple fabricadas en los años 30, las de Ideal, me gustaban, pero en esa época ya estaban los precios por las nubes y no había manera de dar con una para mi colección.
Mientras buscaba una de estas Shirley de composición, miraba otras muñecas parecidas, también con hoyuelos y dí con esta muñequita que se anunciaba como "tipo Shirley" pero sin marca.
Como me gustó lo suficiente y me la pude permitir, la compré. Además era muy parecida a las que fabricaba Ideal y estaba en buen estado.

La nena se hizo esperar. Por aquel entonces, 2004 si no me equivoco, prefería ahorrar en gastos de envío a costa del tiempo de espera. Y el envío por barco desde USA podía durar tranquilamente tres semanas. Bueno pues, una vez en la península, sorpresa, retuvieron el paquete en Aduanas. Eso suponía más retraso y además un desembolso extra.

Fue la primera vez (de dos, todo hay que decirlo) que tuve que pagar impuestos y aranceles por liberar un envío que esperaba. Al menos lo pude gestionar directamente en mi ciudad y en persona, cosa que en los tiempos que corren sólo puedes hacer si eres de Madrid.
No es que subiera demasiado el total que finalmente me costó la muñeca, pero siempre es un fastidio pagar más de lo previsto porque descuadra el presupuesto. Y recordemos que al fin y al cabo se trataba de una muñeca "sin marca", que a priori se cotizan menos que las muñecas con nombre y apellido.

Pero todo lo que pagué y esperé de más por mi nueva muñeca, me pareció bien invertido cuando por fin la tuve en casa. Como siempre hago cuando es necesario, la desvestí y descalcé para limpiar bien. En eso estaba cuando ví que sí tenía marca en la nuca, algo borrosa pero perceptible.
No ponía "Shirley Temple" como tienen las muñecas que se fabricaron a partir de 1935. Mi muñeca tenía la marca primitiva del primer modelo de 1934, el que los coleccionistas llaman prototipo.
Así que de tener un muñeca sin nombre pasé a tener una Shirley auténtica y además de las más raras. Esta clase de descubrimientos produce una explosión de alegría en los coleccionistas como yo.
Para celebrar la buena noticia, encargué varios vestidos como los originales de la muñeca, que son los trajes que lucía la niña en sus películas.

La muñeca distinta de las demás



Gisela, probablemente la más dura rival de Mariquita Pérez, se fabricó entre 1944 y 1961, por Industrias Prisma. La ideó Carme Cervera Giralt y se cuenta que el nombre de la muñeca se tomó de una niña alemana.

La muñeca Gisela siempre se fabricó en cartón piedra con cabeza de cerámica y sufrió muy poquitas modificaciones en los años en que se produjo. El cambio más destacado fue la estilización de su cuerpo a partir de 1955.

Hace algo más de un año, a través de la gran coleccionista de muñecas Irene Comas, tuve la oportunidad de hacer llegar una carta de admiración a la Sra. Carme Cervera Giralt, y en respuesta recibí una dedicatoria de agradecimiento. La conservaré siempre con mucho cariño. Gràcies, Sra. Carme. I gràcies, Irene!

Hasta el día de hoy, han pasado por mis manos tres Giselas del primer modelo "gordito", la primera era rubia con peluca de mohair y las dos últimas castañas de pelo natural. Como no soy dada a tener más de un mismo modelo de muñeca, me quedo con esta Gisela de media melena. Fue la última en llegar, hace solo unos meses, procedente de una sala de subastas de mi ciudad.

Gisela Gisela